Furancho Amancio
Furancho en el corazón de O Ribeiro, con vino tinto de garnacha tintoreira y tapas de cocina rural ourensana.
O Ribeiro es la tierra de los furanchos por excelencia, y el municipio de Arnoia ocupa un lugar destacado en ese mapa. El Furancho Amancio lleva el nombre de quien lo fundó hace más de cuarenta años, un viticultor que decidió abrir las puertas de su bodega a los vecinos cuando la cosecha era generosa. Sus herederos mantienen la costumbre con el mismo espíritu: en cuanto el vino está listo, el ramo de loureiro aparece en la entrada y los habitués no tardan en llegar.
La estrella de la casa es el tinto de garnacha tintoreira, una variedad autóctona que produce vinos de color casi negro, muy tánico en su juventud, con aromas a frutos del bosque y un fondo terroso que habla de la pizarra del suelo ribereño. Se sirve en jarras de barro a temperatura de bodega, y se combina a la perfección con las tapas que salen de la cocina: morcilla con pimientos de Arnoia, chorizo al vino tinto, lacón cocido con cachelos y, cuando el tiempo lo permite, algún corte de cerdo de la matanza propia.
Las paredes de piedra del local apenas están enlucidas, y la decoración se limita a algún apero de labranza colgado como recuerdo. No hay carta: lo que hay en la mesa es lo que habrá en el plato. Esa sencillez sin artificios es precisamente lo que convierte una visita al Furancho Amancio en algo difícil de encontrar en cualquier otro lugar.