Furancho Casa Manteiga
Furancho tradicional de Beade con vino blanco de treixadura y tapas de la huerta propia.
En el pequeño municipio de Beade, enclavado entre colinas de pizarra en pleno corazón de O Ribeiro, se encuentra el Furancho Casa Manteiga. El nombre evoca otra época —cuando la mantequilla y los productos de la vaca eran el lujo doméstico de estas familias rurales—, y el lugar mantiene ese espíritu de economía de la tierra: todo lo que se sirve viene de la finca o de los productores más cercanos.
El vino blanco de treixadura es la bandera de la casa. Esta variedad autóctona de O Ribeiro produce caldos de notable complejidad: color pajizo con reflejos dorados, aroma que mezcla flor blanca con notas cítricas y un fondo mineral que viene de los suelos de pizarra. Se sirve fresco, y marida admirablemente con las tapas de huerta que propone la cocina: pimientos de Arnoia en tiras, cogomelos (setas silvestres) rehogados con ajo en temporada otoño-invierno, tortilla de patata con cebolla confitada y queso fresco de leche de vaca local.
La familia que regenta Casa Manteiga es la misma desde que el furancho existe, y entre temporada y temporada el local permanece cerrado a cal y canto. Cuando en noviembre o diciembre el ramo de loureiro vuelve a aparecer, los habituales —muchos de ellos con reserva hecha de un año para otro— saben que merece la pena conducir por las estrechas carreteras del Ribeiro para llegar hasta Beade y tomarse unas cuncas en esta casa que guarda la memoria de la Galicia rural con más cariño que cualquier museo.