Furancho Maceiriña
Furancho en Noia con ambiente rústico, vino blanco de la comarca y empanada de maíz casera.
Maceiriña es el nombre cariñoso que en gallego se da a la manzana pequeña, y también el nombre de este furancho que lleva generaciones en el lugar de Argalo, en el municipio de Noia. La casa es de piedra, con muros gruesos que en invierno conservan el calor de la lumbre y en primavera mantienen una frescura agradable. En su interior, el tiempo parece medirse de otra manera: a cuncas de vino y a conversaciones que se prolongan sin que nadie mire el reloj.
La especialidad indiscutible de Maceiriña es la empanada de millo —empanada de maíz—, elaborada con la masa amarilla y densa que diferencia a las empanadas de la comarca de Noia de las que se hacen en el resto de Galicia. El relleno varía según la temporada: bacallau con pasas y piñones en Cuaresma, sardiñas en verano temprano, berberechos o mejillones cuando la ría lo permite. La masa se prepara cada mañana, y cuando se acaba no hay más: otro rasgo que define a los furanchos auténticos.
El vino es blanco y local, con la acidez fresca que caracteriza a los caldos de esta parte de la ría de Noia, y se sirve en la cunca tradicional sin más ceremony. El furancho abre en la temporada de invierno y primavera, coincidiendo con los meses en que el vino nuevo está en su mejor momento, y cierra cuando el calor aprieta y las viñas necesitan toda la atención de la familia.